LA SENTENCIA YA ES FIRME

Según informa el propio Miguel Ángel Prieto:

«La sentencia por la que se condenaba a José Jover por “intromisión ilegítima en la intimidad y en el honor personal y profesional” de este periodista, obligándole además a resarcirme con 9.000 euros y publicarla en un medio de comunicación local, ya es firme, debiendo inmediatamente ejecutar el fallo.

Después de más de tres años desde iniciado el proceso, la Justicia ha avalado por fin definitivamente mi decisión de no mirar para otro lado y plantar cara en los tribunales al alcalde más déspota que ha tenido Villa. Una decisión de la que me siento orgulloso (aunque sin duda me ha pasado una dolorosa factura personal), entre otras razones porque también el tiempo, y no solo la Justicia, me ha dado la razón (he de reconocer que el propio Jover ha puesto especial empeño), hasta llegar al clamor que ahora existe en contra de tan nefasto personaje (hasta el punto de que podría caer antes de que finalice el año).

“En nombre de la libertad de expresión no cabe insultar a nadie, ni cabe la crítica en la forma innecesariamente grosera con que se expresa, máxime cuando procede de ciudadanos cualificados por su función pública o por su relevancia institucional y social, como es un alcalde que, a mayor abundamiento, se ha expresado en su condición de tal. Y con mayor razón cuando se trata de imponer la mudez del periodista, siendo que la libertad de información es la médula de un sistema democrático, la condición indispensable de su existencia y de su propia dignidad”.»¡

Eso decía la jueza en la primera sentencia y quería recordarlo porque las tres últimas líneas lo explican todo. Le retratan a él, evidenciando su nulo respeto por la democracia, y a mí, porque define lo que siempre he defendido y ha sido mi principal motivación desde que decidí que quería ser periodista.»