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Hablamos con Laura, Villaodonense de 33 años, a la que en estos días duros, de muerte y confinamiento, junto a sus compañeras intérpretes de lengua de signos, aparece en nuestros televisores en ese rectángulo pequeñito pero muy grande y necesario, imprescindible, para ese más de un millón de sordos en España.

Laura, ¿cómo es tu trabajo actual?

Pues actualmente estoy cubriendo con mis compañeras las comparecencias técnicas y ministeriales de La Moncloa y los debates del Congreso. Son noticias muy duras, con mucha carga emocional, y el hecho de estar en lugares tan icónicos y normalmente abarrotados con el trajín de periodistas, diputadas y asesores de aquí a allá ahora vacíos y casi inactivos es bastante inquietante. Las esperas son tediosas, las duraciones y el contenido de los debates muy intensos y también está la desprotección actual, porque aunque procuremos mantener la distancia de seguridad y usar guantes y mascarillas el no poder estar confinadas en casa todo el día aumenta la inseguridad. La sobreexposición mediática también es un factor estresante, estamos 24 horas en todos los canales, redes sociales, prensa… La parte positiva es que no está dando una tremenda visibilidad y confío esté suponiendo una toma de conciencia colectiva sobre la necesidad de la accesibilidad a la información y su cobertura continua, no solo en determinadas franjas horarias. Pienso mucho en cómo hubiera sido esta misma situación para la comunidad sorda hace no mucho, quizá 30 años, sin internet, sin redes sociales y sin recursos como nosotras las intérpretes: un aislamiento en el aislamiento. Sentirte útil en un momento así es muy gratificante y junto con el hecho de poder salir de casa lo está haciendo más llevadero.

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¿Es muy distinto a lo que venías haciendo hasta ahora?

Antes de que se decretara el estado de alarma me acababan de cambiar de departamento por una reorganización interna de mi entidad, así que la primera semana de confinamiento pude teletrabajar ya que este servicio, que es de vídeo interpretación en lengua de signos, se hace a través de una plataforma en un ordenador, y con unos cuantos cambios pudimos adaptar los espacios para seguir ofreciendo el servicio. Aprovecho para decir que la labor de las vídeo intérpretes del servicio Svisual es absolutamente fundamental, y más en un momento como el actual, ya que facilita la comunicación de personas sordas con personas oyentes utilizando las primeras su propia lengua natural, la lengua de signos. El recurso de Svisual funciona las 24 horas, 365 días, es completamente gratuito y puedo asegurar que indispensable: llamadas a familiares, centros médicos, centros de trabajo, gestorías, aerolíneas, operadores de telefonía… Y bueno, cuando me llamaron para volver al área de intérpretes ya que debido al ritmo mis compañeras estaban desbordadas, no me supuso gran cambio porque he estado años interpretando en televisión y en debates y comparecencias políticas.

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¿Cómo es que una licenciada en Bellas Artes llega hasta aquí?

La lengua de signos me atrajo desde bien pequeña pues un primo de mi madre es sordo y recuerdo lo impactada que me quedé al conocerle a él y a «su» lengua de signos, ya que él no pudo recibir la educación elemental ni tuvo contacto con otras personas sordas de las que aprender de forma natural la lengua de signos española, por lo que él y su mujer, también sorda, crearon a lo largo de su vida su propio código de comunicación. Me resulta fascinante la creatividad del ser humano, de una carencia y ante una necesidad es capaz de generar una forma natural de comunicación tan preciosa y precisa. Cuando estaba en Segundo de Bachillerato tenía muy claro que quería estudiar Educación Especial y después interpretación de lengua de signos, pero soy muy impulsiva y la noche antes de la preinscripción en la universidad soñé que estudiaba Historia del Arte, que por supuesto también me encantaba, y ahí que me metí. Disfruté muchísimo la carrera, pero siempre supe que laboralmente mi inclinación era la lengua de signos. Actualmente estudio Trabajo Social por la UNED porque me gustaría reconducir mi ámbito hacia el de las personas migrantes, especialmente personas sordas migrantes.

 

¿Cómo es el ambiente entre vosotras?

Nuestra profesión es de equipo al 100%, el compañerismo es fundamental. Tu compañera es tu apoyo, de hecho cuando interpretamos en la televisión podéis ver que siempre somos dos o incluso más si se prevé que el servicio va a ser largo, porque está demostrado que la atención cognitiva decae a los veinte minutos, así que tenemos que turnarnos. Pero cuando una termina frente a la cámara le toca estar de apoyo de su compañera, para ayudarla si necesita algún signo, algún dato que haya podido no escuchar o entender bien. Nosotras somos conscientes de que estamos muy expuestas ahora mismo, tanto a nivel físico como mediático, pero tenemos muy clara nuestra vocación de servicio y el compromiso con la accesibilidad de las personas sordas.

 

Mañana, martes, Laura tiene que ir al Congreso de los Diputados, su labor tan necesaria no tiene descanso en estos días tan duros. Sabe que corre riesgos y nos emociona su vocación de servicio. Cada día, a las 8 de la tarde nuestros aplausos también suenan para ella.

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