Por Patovilla
Cuando acaban las Fiestas me gusta dar un paseo para encontrar una tertulia que comente lo acontecido. A nosotros, los patos, y los animales domésticos, las fiestas nos afectan mucho. No somos amigos del ruido de la pólvora. El domingo por la mañana me escondí en el pino piñonero de todos los años que da sombra a una terraza de un café. Es una terraza tranquila y no impide una excelente sonoridad.
Tres parejas tomaban el aperitivo tranquilamente, y surgió el tema del «recital» de Omar Montes que generó una algarabía que cuesta resumir. Los calificativos más suaves que escuché para la actuación eran «estafa», «impresentable», «indolente», «displicente»…
En mi corta vida nunca escuché tantos adjetivos negativos sobre una actuación musical en las Fiestas. No faltó la referencia al caché, los 124.000 € que se llevó. Como dijo el mayor del grupo, «algún responsable municipal tiene que explicar los criterios seguidos para aceptar la tarifa del individuo», sin duda tardaremos muchos años en superar este caché.
Todo lo contrario, los comentarios sobre la Orquesta Panorama. Los amigos estaban de acuerdo. «Éxito total del espectáculo. Un montaje Impresionante de luces, sonidos, etc. Un gran equipo técnico y de artistas». Los amigos brindaron por el triunfo de la orquesta. El mayor del grupo recordó su caché: 55.000 € (IVA incluido). Me voy, el tiempo dirá si tiene consecuencias el «fracasOMAR».

